domingo, enero 29, 2006

Confirmado: 2005 fue el año más cálido

Un interesante artículo de El País.

Según la NASA, 2005 ha sido el año más cálido desde que se tienen registros fiables, hace ya 115 años.La inmensa capa del hielo ártico se redujo a su mínima extensión y el número de huracanes superó su récord histórico. Hubo tantos que, por primera vez en la historia, el alfabeto latino no fue suficiente para nombrarlos y hubo que recurrir al viejo alfabeto griego. La Tierra ha sufrido terribles sequías (en España no hay precedentes de la actual escasez de lluvia), insólitas tormentas tropicales que llegan a Canarias, enormes glaciares que se funden y temperaturas en continuo ascenso (9 de los 10 años más cálidos jamás registrados se han dado desde 1995).

Los científicos predijeron hace ya décadas el deshielo masivo en el polo y el aumento de temperatura por los gases de efecto invernadero. Es escalofriante comprobar como sus predicciones se cumplen punto por punto y antes de lo previsto.

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miércoles, diciembre 28, 2005

España entra en el segundo año de sequía

A pesar de las lluvias de otoño, todo ha sido flor de un día. La Península Ibérica puede estar enfrentándose al inicio del ciclo de sequía más virulento de la Historia moderna. El Ministerio de Medio Ambiente ha confirmado el inicio de un segundo año de sequía que podría ser incluso peor que la pasada temporada hidrológica.

Y no paro de preguntarme.

¿Cuándo quedará claro que esta tendencia anormal está relacionada con el principal tema de este blog? ¿un año más, tres, cinco... diez?
¿Y quién lo decidirá? ¿El director del Instituto Nacional de Meterología? ¿El hombre del Tiempo? ¿Iñaki Anasagasti cuando se le caigan los pelos?

Y sobre todo: Para cuando nos demos cuenta, ¿habrá agua para todos?
Esta pregunta es fácil de responder: Ya no la hay.

martes, diciembre 27, 2005

El Cambio Climático cuesta mucho dinero

Lo he intentado con todo tipo de argumentos. Que si nuestro planeta tiene fiebre, que si la deforestación será terrible, que si las enfermedades tropicales actuarán en Europa, que si el deshielo y el colapso de la Corriente del Golfo... Al final resulta que hay un idioma que todo el mundo entiende, sea ecologista o ecogoísta, sea empresario o miembro de una ONG:

El Estado tendrá que pagar 135 millones de euros por los daños causados por catástrofes naturales

Y para los anticatalanes de toda la vida, un apunte:
EL 50% IRÁ A PARAR A CATALUÑA.
Toma castaña.

Las reclamaciones debidas solamente a la tormenta tropical "Delta" en Canarias supondrán por sí solas 50 millones de Euros para el Estado. Así mismo, las cuantiosas lluvias registradas en Córdoba por los coletazos del huracán Vince generaron reclamaciones por valor de 9 millones de Euros (¡y sólo porque cayeron 60 litros por metro cuadrado en una hora!)

Es decir, sin contar con que los Tornados de Mollet del Vallés y de Castelldefels hayan sido provocados por un aumento en la virulencia del cambio climático, los costes imputables a fenómenos meteorológicos inusuales (inusual no es raro, sino que simplemente nunca se ha dado en España) han de sido 59 millones de Euros, casi 10 mil millones de las antiguas pesetas.

¿Les parece que no es mucho? Tengan en cuenta que los siniestros agrícolas, es decir, las pérdidas del campo, se abonan aparte. En concreto, en su día se valoraron los daños en las Canarias en 500 millones de euros, 10 veces más de la cifra dada arriba. Ello en gran parte por los daños en el campo. Además, los daños que ha sufrido UNELCO-ENDESA, la compañía eléctrica con monopolio en suministro eléctrico en las Canarias, no los paga el Estado sino que los debe afrontar la empresa distribuidora de electricidad.

Bien, si 100 mil millones de las antiguas pesetas no les parece bastante dinero en concepto de daños directamente provocados por el cambio climático no se preocupen lo más mínimo. En pocos años tendremos cifras que dejarán en ridículo los presupuestos de más de un país desarrollado y nos harán girar la vista atrás anhelando haber invertido tan sólo una pequeña parte de los costes en energías renovables. La pequeña parte que ahora nos hace falta para desengancharnos de nuestra criminal adicción al petróleo.

2005 es el año más cálido jamás registrado

Se confirma lo que todos sospechábamos. Continúa la tendencia de calentamiento global del planeta. En un estudio conjunto de la Met Office y la Universidad de East Anglia se pone de relieve que el balance provisional del año que está a punto de terminar arroja que 2005 ha sido el año más cálido jamás registrado en el Hemisferio Norte y el cuarto más cálido del Hemisferio Sur.

La temperatura global del mar era en Noviembre 0.65º mayor que la media (esto explicaría algo mejor la ocurrencia del Vince en plena Península Ibérica.) Se pone de relieve además que los 10 años más cálidos han ocurrido en los últimos 11.

Muchas más cosas se explican en este detallado informe en formato PDF. Sin embargo, como bien dice un científico de la Met Office, este informe muestra que el calentamiento global continúa acorde con lo que se esperaba que ocurriera después de estudiar las emisiones de gases de efecto invernadero.

Vamos, que lo han clavado.

No soy el único loco

Vía ecoblog. Gracias mmp!

¿Qué esperaban? Se trata del problema medioambiental con repercusiones sociales, económicas, políticas y geoestratégicas más grave en toda nuestra Historia. ¡Lo raro sería que no hubiesen salido blogs sobre el tema como setas en Otoño!

Al blog Cambio Climático sólo le puedo criticar un título poco original. El resto es impecable. El formato y la actualización son las que a mí me gustaría tener si no fuera tan vago para postear. Tiene buenos contenidos y una incipiente e impactante galería fotográfica. Les recomiendo encarecidamente su visita.

miércoles, diciembre 21, 2005

Ese chico raro

Se llamaba Marek, un chico de Chequia.

Parecía como si estuviera fuera de lugar en ese pedazo de tierra juerguista en medio del Mediterráneo. Lo recuerdo muy alto, desgarbado, extremadamente delgado, el espíritu de la golosina hecho hombre. Vino a Creta con una beca para continuar su tesis doctoral sobre simulación de sistemas, pero en seguida prefirió robar toda la belleza de la isla con su cámara digital en lugar de estudiar la ficción de una entelequia. Hacía fotos de todos y de todo. De la extraña nevada que nos cayó a nivel del mar en Febrero en la isla más meridional de Europa, de las guapas mujeres griegas, de las fiestas, de los viejos, de las innumerables y bellísimas gargantas que surcan la castigada piel de la cuna varada en el mar de nuestra civilización... Y la música, le fascinaba la música griega. Realmente tenía habilidad para captar lo más hermoso de esa Tierra Bendita.

No, no es el cambio climático en Creta...

Era un chico raro, muy raro, la gente pensaba que estaba loco. Cuando reía, su boca apenas se torcía para hacer la mueca de la risa, pero recuerdo que contaba anécdotas muy buenas aderezadas con su "Oooohh Yessss!!" extremadamente grave y retumbón. Decían que era raro, nuestros amigos griegos se preguntaban que como podíamos juntarnos con él, abrirles nuestra casa siempre que él quisiera. Hasta mi amigo Manolo admitió, una noche en una de esas playas vírgenes paradisíacas del Mar de Libia, que era pero que muy raro; eso sí, buena gente que te cagas.

Recuerdo que era un día frío de Marzo cuando vino a nuestra casa junto al mar con varias cervezas y entonces vio nuestro jamón serrano, el cual había recorrido 3.500 kms en el maletero de mi humilde 206. Creo que fue precisamente en ese momento, mientras Nacho cortaba y cortaba y yo le explicaba muy orgulloso al chico checo las bondades de la dieta mediterránea aderezadas con un jabuguito bien curado, cuando nos reveló que era vegetariano. Nuestra reacción fue la de casi todos cuando se encuentran a una persona que no acepta, no puede o no quiere comer carne ni pescado. Al principio incredulidad, luego casi pasamos al ataque. Que por qué, que qué barbaridad, que si no sufres, ¡que qué raro eres, ostia, Marek!

Aguantó el chaparrón como un campeón y se tomó religiosamente sus zumitos de cebada. Aún no recuerdo como fue, no sé si yo le admiraba o le repudiaba, si me convenció o me convencí yo solito, pero al poco yo ya me negaba a comer carne. No obstante, la aventura duró sólo unos meses. A la vuelta a España mi mamá que me mima mucho me vio demasiado delgado y la carne volvió a entrar en mi cuerpo (Intenten luchar con una madre que te ve delgado, ¡oigan!. Olvidé a Marek, olvidé el bienestar que experimentó mi organismo, olvidé las luchas dialécticas con los carnívoros devorasuvlakis griegos, olvidé que ser vegetariano, aunque sea comiendo también huevos y derivados lácteos, es no sólo una opción personal y un saludable hábito de vida, sino un favor que se le hace al Medio Ambiente. Lo olvidé prácticamente todo.

Todo menos a Marek Gaye, ese raro chico de Chequia que me hizo ver cuán raro es el mundo, lo raro que soy yo y lo raro que es no ser vegetariano en este mundo egoísta y criminal que se va al carajo por el desagüe mientras exprimimos las vacas a la orilla del río Houston y 25.000 personas mueren al día de hambre,

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Links relacionados:

Las fotos de Grecia del doctorando Marek Gaye


vegetarianismo.net


Mundo Vegetariano

Entrevista a un padre vegano que alimenta a su hijo con dieta vegana.
A aquellos que les parezca una temeridad, les diré que he conocido personas adultas, veganas de nacimiento, perfectamente sanas y creciditas. En concreto me acuerdo de una alemana de 1.83 que hacía girar la cabeza en la calle a más de uno.

Hay quienes optan por este estilo de vida por razones de salud, otros quienes lo hacen por ser coherentes con su postura ecologista y otros quienes lo hacen por respeto a las vidas de los animales no humanos. Lo que nunca imaginé es que ser vegetariano y el cambio climático son conceptos relacionados debido a la ganadería bovina.

Bromas (o no bromas) aparte, hay muchas razones medioambientales y sociales para defender este estilo de vida.

  1. Se calcula que 800 millones de personas en el mundo están para morirse de hambre, mientras se da a comer granos y legumbres a los animales que serían suficientes para salvar esas vidas.
  2. Millones de hectáreas de selva y bosque son destruidos cada año, cuando se convierten en tierra de pastoreo y en cultivos que se utilizan exclusivamente para alimento de animales.
  3. La mitad de la pesca mundial va para alimentar ganado, el 91% del maíz, el 77% de la harina de Soya, el 64% de la cebada, el 68% de la avena y el 99% de las cosechas de sorgo.
  4. Se ha estimado que la contribución del ganado a la contaminación del agua supera más de diez veces a la de los humanos y más de tres a la de la industria
  5. Un solo dato: cada kilogramo de carne ha necesitado 1.000 litros de agua para formarse y otros 100 de alimentos vegetales. Un kilogramo de cereal sólo precisa 100 litros y unos pocos gramos de abonos
  6. Por cada hectárea de tierra dedicada al consumo humano, se dedican 20 a la alimentación del ganado
  7. En Estados Unidos, la mitad de las hectáreas cultivadas son para producir alimento para animales (sin contar lo invertido en la alimentación de mascotas domésticas)
  8. Para producir un kilo de carne de vaca se necesitan 16 kilos de granos y forraje. Dicho de otra forma, los vegetales necesarios para que una persona coma carne vacuna son suficientes para que 16 personas pudieran mantenerse comiendo directamente esos vegetales. Esa relación de 16:1 para la carne vacuna, varía en otros alimentos como el cerdo (6:1), el pavo (4:1) o la gallina (3:1).


Más razones para ser vegetariano

martes, diciembre 20, 2005

Ese granito de arena

El Ministerio de Medio Ambiente, a través de la Fundación Biodiversidad, ha puesto en marcha una campaña para sensibilizar a los ciudadanos sobre los efectos del cambio climático y para señalar aquellos hábitos cotidianos que pueden contribuir de una forma efectiva a luchar contra ese fenómeno.

Ya lo hemos visto todos en la TV. Esa persona que va al periódico andando en lugar de ir en coche también contribuye a no acelerar aún más este triste fenómeno.

Y es que el Protocolo de Kyoto no basta para frenar este poderoso problema. El Protocolo de Kyoto es sólo un tímido instrumento para frenar las emisiones de gases de efecto invernadero y reducirlas en un 5% en las industrias del mundo desarrollado. Pero no todas las industrias están en Alemania o Rusia. China, India e incluso EE.UU., están aún fuera del control de emisiones.

Por otra parte, como ingeniero industrial debo recordaros que las industrias sólo emiten un tercio de los gases. Otro tercio es emitido por los medios de transporte (vulgo coches) y el tercio restante en hogares y oficinas. Es decir, el 66% por ciento del problema depende directamente de nuestras acciones como consumidores.

Desde aquí felicito la iniciativa de sensibilización del ministerio. La lucha contra el cambio climático requiere un compromiso de todos los ciudadanos y no sólo de las industrias, países o instituciones. Y ahora... ¿responderemos?